22 de mayo de 2008

Show masai en Amboseli

Nairobi no es una ciudad demasiado atractiva para el visitante que, normalmente, suele usarla exclusivamente como puerta de entrada para dirigirse a las famosas reservas de vida salvaje existentes tanto en territorio keniata como en el no lejano norte del pais vecino, Tanzania. De todas formas, en esta superpoblada urbe hay algun que otro edificio, mercado y museo de interes. Incluso algun que otro restaurante muy conocido, como el Carnivore, que suele estar hasta los topes de extranjeros que alli se dirigen para degustar platos exoticos como el cocodrilo, diferentes tipos de antilope o unas exquisitas albondigas hechas con carne de mono. Pero seguramente lo mas atractivo de esta ciudad es el Parque Nacional de Nairobi, situado a escasos kilometros del centro de la misma y en el que pueden verse diferentes ejemplares de grandes mamiferos.

Hacia esta pequeña reserva nos dirigimos Diana y yo a principios de otoño de 2002, con la intencion fundamental de visitar un orfanato de animales que existe en el Parque. Al orfanato llegan animales que son rescatados en las diferentes reservas del pais bien por estar heridos o porque son abandonados por sus progenitores. Tambien acoge animales que nacen en cautividad. Cuando se considera que los animales acogidos estan preparados para volver a la libertad se intenta reintroducirlos en su entorno. A veces el intento falla por diversas razones y deben volver al orfanato. En el fondo el comportamiento de los mamiferos no difiere mucho del habitual en los seres humanos...En el orfanato tuvimos la oportunidad de conocer a Charlie, joven pero enorme leon a quien su madre habia abandonado siendo cachorro. Y a Daoudi, otro leon ya de edad avanzada, que daba rugidos de alegria al ver a un antiguo cuidador y se restregaba como un gato en el. Diana, muy aficionada a los grandes felinos, no podia ocultar su emocion.

A unos 200 kilometros al sur de Nairobi, cerca de la frontera tanzana, se encuentra la reserva de Amboseli. Este parque es uno de los mas visitados de Kenia a pesar de su no muy extenso tamaño por lo que la masificacion de 4x4's suele ser bastante evidente, al menos en temporada seca. A pesar de todo es un buen lugar para ver manadas de cebras y ñus, diferentes tipos de felinos y grupos de elefantes de buen tamaño. Todo ello con las todavia perpetuas nieves del Kilimanjaro, situado ya en el lado tanzano pero muy cerca de la frontera, de fondo. Tuvimos la suerte de ver bastantes elefantes y, lo mejor de todo, unas leonas cazando.

En toda la zona sur de Kenia y buena parte del norte y centro de Tanzania vive el pueblo de los masai. Como es tan habitual en Africa, el trazado de las fronteras, realizado fundamentalmente por los europeos, se hizo de una manera bastante arbitraria e influyo mucho en las costumbres de tribus nomadas como esta, que ya no pueden desplazarse tan facilmente como antaño, cuando las barreras fronterizas no existian. Los masai son pastores, fundamentalmente de cabras, y suelen alimentarse de una mezcla de sangre y leche que llevan consigo en unos curiosos recipientes. Acojona verlos desplazarse a pie por zonas en las que abundan los felinos y en las que es habitual ver restos de sus banquetes. Claro, que ellos sostienen que mas que temer a los leones son estos los que sienten panico ante la presencia de un autentico guerrero masai y se apartan de su camino.

Nos acercamos a ver un poblado masai situado en el interior de la reserva o no muy lejos de ella. Me dio la impresion de que nos estaban esperando, lo tenian todo preparado para el espectaculo. Con su vestimenta de guerreros procedieron a ejecutar sus bailes, donde no faltaron sus caracteristicos saltos. Tras alguna otra demostracion, como la de encender fuego sin cerillas, fuimos llevados al habitual mercadillo. Nos escapamos como pudimos y nos dirigimos a unas chozas donde jugaban algunos niños, para darles unos lapices. Cuando algun adulto nos echo en falta, rapidamente fuimos 'pastoreados' de vuelta al mercadillo. Mucho me temo que los masai pronto cambiaran definitivamente su tradicional y arriesgada profesion de pastor de cabras por la mas boyante y sencilla de showman y pastor de turistas.