16 de abril de 2009

Un jardin en el desierto

Abu Dhabi es, con diferencia, el emirato de mayor tamaño de los siete que forman el estado conocido como Emiratos Arabes Unidos. No en vano ocupa algo mas del 85% del territorio total del pais, extendiendose por todo el sur y buena parte del este del mismo. La mayor parte de su superficie esta ocupada por el Desierto de Arabia, por lo que su poblacion se concentra fundamentalmente en dos puntos: la ciudad homonima, donde esta la sede del Gobierno del pais y la residencia del emir; y la localidad de al-Ain, situada en pleno desierto, junto a la frontera del vecino sultanato de Oman. Puesto que Abu Dhabi, de la que se dice es la ciudad mas rica del Mundo, tiene una estructura similar a Dubai, preferimos dirigirnos hacia la mas tradicional al-Ain, donde aun es posible rememorar algunas de las tradiciones ya casi perdidas en este pais de centelleante evolucion.

al-Ain significa 'la fuente' en arabe y al irte acercando a la ciudad van surgiendo evidencias de su caracter de oasis, en contraposicion con el desertico paisaje predominante en los alrededores. Existen en el subsuelo abundantes pozos, que se emplean para establecer un sistema de irrigacion remoto, conocido como falaj y que permite incluso algun que otro cultivo en un area de pluviosidad tan escasa. No se si es debido al falaj o tiene algo que ver el dinero, que en este pais surge por todas partes en forma de oro negro, pero en Al Ain se ven inmaculados jardines, con un cesped magnifico y abundante diversidad floral, que parecen un contrasentido en medio de un desierto como este. Su bien ganada fama de eden ha llevado a este lugar a ser un destino vacacional para los emiraties, muchos de los cuales disponen aqui de una segunda vivienda en la que pasar el fin de semana o relajarse de la agitada vida habitual en las grandes urbes del pais.

A pesar de ser una ciudad con aproximadamente medio millon de habitantes, el ambiente en al-Ain sigue siendo bastante tradicional, sin comparacion posible con el urbanismo exacerbado de Abu Dhabi o Dubai. La villa esta considerada el centro cultural de Emiratos Arabes Unidos y diversas manifestaciones culturales se suceden aqui a lo largo del año. Seguramente debido a la abundancia de agua subterranea, la zona ha estado poblada desde tiempos inmemoriales y restos arqueologicos pueden verse en el llamado jardin de Hili. Tambien puede visitarse un palacio, alguna fortaleza de interes y especialmente el sugestivo Museo Nacional, donde pueden contemplarse escenas de la tradicional forma de vida de la zona, ya casi perdida, incluyendo una enorme jaima en el patio central. Incluso tuvimos la oportunidad de dar una vuelta por un autentico mercado de dromedarios, algo impensable en el resto de grandes ciudades del pais.

A escasa distancia de al-Ain y formando parte del mismo oasis se encuentra la provincia omani de al-Buraimi. Aunque aqui tambien se usa el tradicional sistema de irrigacion mediante falajs, la impresion de verdor es bastante inferior y no se vislumbran esos jardines sin macula con los que nos asombramos al otro lado de la frontera. Tampoco existen esas amplias y perfectamente cuidadas avenidas, desde las que se aprecian multitud de flores naturales de climas sin duda mas humedos. Probablemente el oro negro no sea tan abundante en el sultanato de Oman como lo es en los emiratos vecinos. Pero, a cambio, al-Buraimi esta compuesta por una serie de pequeñas localidades con una forma de vida mas tradicional aun si cabe. En sus tranquilas calles pueden verse campesinos, ataviados con el tipico turbante omani y algunos con daga al cinto, vendiendo sus productos a los viandantes que por ellas circulan.

Como es habitual en el sultanato, en al-Buraimi existen diversas fortificaciones de interes. Por ejemplo al-Hillah, situada en una estrategica posicion en el centro del oasis y que fue construida para proteger parte de la ruta que llevaba mercancias hacia las localidades del Golfo Persico. O al-Khandaq, una de las mas notables fortalezas omanis y que, al contrario de lo habitual aqui, esta protegida por un foso seco en todo su contorno. Tras dar una vuelta por esta fortificacion, de la que en aquel momento eramos los unicos visitantes, nos acercamos a comprar unos platanos a un vendedor que presentaba un aspecto algo fiero con su poblada barba negra. Una vez realizada la operacion le pedi una moneda omani para mi coleccion. Al principio parecio sorprenderse, pues es papel moneda lo acostumbrado aqui, pero al entenderme recorrio todo el mercado hasta que dio con una. Le ofreci unos dirhams emiraties a cambio, pero me los rechazo energicamente: cuestion de hospitalidad, tema sagrado en Oman.

2 comentarios:

JAVIER ADAN dijo...

Tremendo blog lleno de sitios e informacion. te enlazo

fmanega dijo...

Gracias, Javier. Y enhorabuena tambien por tu blog, lo he añadido a mi lista de paginas viajeras amigas.

Related Posts with Thumbnails