
Pura Luhur es un santuario balines tambien conocido como Ulu Watu, que significa algo asi como 'cabeza de la roca', debido a su espectacular emplazamiento. Fue construido en su version original alla por el siglo X con el fin de proteger la parte sur de Bali de los espiritus malignos, por lo que es uno de los templos mas sagrados en la peculiar version del hinduismo que profesan los habitantes de esta isla indonesia. Situado en la parte superior de un imponente acantilado, casi al borde del abismo, es famoso tanto por su impresionante vista sobre las aguas del Oceano Indico como por las bellas puestas de sol que desde alli se divisan. Pero lo que hace a Pura Luhur diferente del resto de templos diseminados por toda la isla es la posibilidad de disfrutar en sus inmediaciones de una danza conocida como Kecak.

El Kecak es una danza ritual que viene representandose en Bali desde hace cientos de años. Seguramente su origen sea alguna de las hazañas descritas en el Ramayana, libro de gran importancia en la religion hinduista que recoge una serie de relatos epicos relativos al dios Rama. Antiguamente esta danza podia extenderse toda la noche y su finalidad era la de alejar los malos espiritus, pero en la actualidad tiene una duracion bastante mas limitada y se ejecuta fundamentalmente como espectaculo para los visitantes. Algo que no le quita ni un apice de interes ni de originalidad, en mi opinion. Al contrario que otras danzas balinesas, no se acompaña de instrumentos musicales, tan solo de las repetitivas voces de los participantes, que ritmicamente musitan una y otra vez un solo sonido, 'chak', como si de una suerte de invocacion se tratara.

A la caida del sol varias decenas de hombres se sientan formando una serie de circulos concentricos en el suelo. Parecen sumidos en una especie de trance y repiten sin cesar el mismo vocablo hasta el infinito. En el centro del circulo interior los bailarines principales representan la historia de Rama, un principe a quien su padre manda al exilio junto a su joven esposa Sita y su hermano menor Laksamana. En su camino deben de cruzar un bosque, en el cual el maligno rey Rahwana rapta a Sita y huye con ella a su reino de Alengka. Desesperados, Rama y Laksamana vagan entre los arboles sin saber muy bien que hacer hasta que, de casualidad, encuentran al rey mono Hanoman, a quien relatan su triste historia. Hanoman les ofrece su ayuda y se dispone a partir en busca de Sita.

Una vez en Alengka, Hanoman consigue localizar a Sita y le muestra un anillo de su esposo como prueba de que ha llegado hasta alli enviado por Rama. Sita a su vez le entrega una de sus horquillas acompañada de un mensaje para su marido, en el que le indica que se encuentra bien. Aunque Hanoman queda cautivado por la belleza del reino de Alengka, intenta destruirlo usando para ello su fuerza brutal. Pero no cuenta con que Rahwana dispone de servidores de un tamaño gigantesco. Tras una ardua lucha, Hanoman es capturado y condenado a morir en un circulo de fuego. Rodeado por las llamas, Hanoman parece desfallecer pero finalmente consigue escapar de la muerte debido a sus poderes magicos. Esta es la escena final de la danza, ejecutada cuando en Ulu Watu ya es noche cerrada.

Al igual que la leyenda representada en el Kecak, el destino del templo de Ulu Watu parece estar tambien bastante ligado a los monos. Cientos de ellos habitan en los alrededores del santuario, y conviene tener cuidado pues suelen ser adeptos a objetos que les resultan atractivos, como gafas de sol, camaras fotograficas e incluso bolsos, que no dudan en llevarse en un descuido de su propietario o incluso en lanzarse a por ellos. Cuando algo de esto sucede, los monjes del templo tienen la habilidad de acercarse al mono 'ladron', que normalmente no ha ido demasiado lejos, y cambiarle el objeto 'robado' por alguna pieza de fruta. Tampoco hay que enfadarse en demasia con ellos pues estos macacos son considerados sagrados por los balineses, para quienes seguramente representan una reencarnacion del espiritu noble y guerrero de Hanoman.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada