
Se conoce como Besarabia a una no muy extensa area, comprendida entre los rios Dniester y Prut, que ha sido escenario de cruentas batallas a lo largo de toda su historia. Aunque dependiendo de la nacionalidad de tu interlocutor obtendras versiones sustancialmente distintas, parece que la zona estuvo tradicionalmente poblada por gente de origen rumano, que intentaron resistir tanto a los otomanos que trataban de invadirlos desde el Sur como a los eslavos que lo hacian desde el Norte. Inmigrantes ucranianos de origen polaco, que vivian al otro lado del Dniester, tambien comenzaron a instalarse alli, hasta que a principios del siglo XIX todo este territorio quedo bajo control ruso. Entre ambas guerras mundiales formo parte de Rumania pero, una vez terminada la segunda contienda, paso de nuevo a manos rusas hasta que la desmembracion del bloque sovietico hizo que Besarabia quedara dividida entre los actuales estados de Moldavia y Ucrania.

Tan agitada historia ha contribuido a que lleguen a nosotros algunas fortalezas defensivas de mucho interes a ambos lados del Dniester. Quizas la mas conocida sea la de Hotin, situada en la orilla sur del rio y cuya version inicial data probablemente del siglo X, aunque fue reconstruida varias veces a lo largo de los siglos. Su aspecto actual se debe fundamentalmente a Ştefan cel Mare, rey moldavo que batallo duramente contra los otomanos y que es considerado un santo por la Iglesia Ortodoxa Rumana. La fortaleza de Hotin presenta un aspecto impresionante con sus muros que parecen indestructibles, pues llegan a alcanzar 40 metros de altura y 6 metros de espesor en algunos puntos. Y se cuenta que una mancha oscura que existe en un lateral fue causada por las lagrimas de una chica que fue enterrada viva alli por los otomanos.

Cruzando el Dniester hacia el Norte, la ciudad de Kamianets-Podilskyi nunca pertenecio a Besarabia, sino a Podilya, pero cuenta tambien con una larga historia de disputas por su posesion. Poblada durante siglos por gente de origen polaco y lituano, su historia reciente es similar a la de Hotin, y fue tambien objetivo tanto de rusos como de otomanos en el pasado. Cuenta asimismo con un castillo de poderoso aspecto, que fue construido para tratar de detener a sus muchos invasores. Intentos habitualmente vanos, pues estos solian ser muy superiores en numero, por lo que el castillo de Kamianets-Podilskyi cambio varias veces de manos a lo largo de los siglos. Presenta esta fortaleza un aspecto similar a la anterior, aunque sus muros tienen un tamaño considerablemente inferior, y destacan en ella sus torres de vigilancia, que en el pasado llegaron a alcanzar la docena.

Mucho menos ajetreada es la historia de Chernivtsi, poblacion que al igual que las anteriores pertenece actualmente a Ucrania, pues gozo de una relativa tranquilidad al formar parte durante varios siglos del Reino de Moldavia. Aunque la separan algo menos de 50 kilometros de Hotin, su situacion a orillas del Prut siempre la hizo estar en la retaguardia, lejos de un frente habitualmente localizado en la linea que marca el Dniester. A pesar de todo parece ser que Chernivtsi llego a estar tambien amurallada, pero casi no quedan evidencias de ello en la actualidad. Su centro historico presenta numerosos edificios de interes, fundamentalmente de aspecto barroco pues fueron construidos en un periodo en que la villa formo parte del Imperio Austro-Hungaro, a finales del siglo XVIII. Ciudad de larga tradicion cultural, destaca en Chernivtsi el edificio de la Universidad, que fue previamente un palacio e incluye lo que fue una interesante iglesia ortodoxa en su complejo.

Transcurria marzo de 2002 cuando Diana y yo, acompañados de su madre en esta ocasion, cruzabamos el rio Prut para adentrarnos en Besarabia y averiguar algo de su interesante historia, bastante desconocida para mi entonces. Fue un viaje que recuerdo con agrado, tanto por las muchas anecdotas que nos acontecieron, como por los interesantes lugares que visitamos. Y, especialmente, por lo mucho que pude aprender sobre una parte de Europa de la que aqui se ignora casi todo. Pero he de decir que, aunque para la gente de algo mas al Norte, el Sur de Ucrania suele estar asociado con temperaturas mas bien veraniegas, en mi vida he pasado mas frio que a orillas del Dniester. Me dan escalofrios solo de pensar en las condiciones de vida de todos aquellos que durante tanto tiempo lucharon duramente por establecerse en estas gelidas, aunque afortunadamente, fertiles tierras.
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