India es uno de esos paises con los que estoy en deuda pues, por una u otra causa, aun no les he prestado la atencion que se merecen. A algunos aun no he tenido la oportunidad de acercarme siquiera, a otros lo he hecho de forma casi tangencial, demasiado superficialmente para lo que me hubiera gustado. Y en cuanto a esta nacion enorme y dotada de una diversidad cultural fascinante, mi unica experiencia con ella hasta la fecha no fue como viajero. En efecto, India es el unico pais de los que he visitado donde el puro placer de conocer nuevos lugares no fue la principal motivacion del viaje que alli hice a comienzos de 1999, debido fundamentalmente a razones laborales.
Tras pasar unas horas de transito en Bombay, donde me di de bruces con algunas de las realidades de este pais donde ‘huele a mierda, a sandalo y a muerte a partes iguales’ como alguien que no recuerdo definio con total acierto, Bangalore me resulto un mundo aparte. A pesar de contar con el trafico mas caotico que jamas habia visto, de ser asaltado por un considerable numero de pedigüeños en mis paseos por sus calles y de toparme con frecuentes escenas que a mis desacostumbrados ojos occidentales les resultaban un tanto exoticas, la capital de Karnataka asemejaba ser una ciudad moderna y con un futuro mas que prometedor. Da idea de ello la razon por la que precisamente me encontraba alli: la pujanza de los desarrolladores de software hindues, poco menos que imparable ya por entonces.
Al contrario que la mayoria de asistentes a las reuniones a las que fui convocado, en su mayor parte estadounidenses con querencia al aire acondicionado del hotel y siempre con el spray antimosquitos a mano las pocas ocasiones que lo abandonaban, aquellos dias tuve tiempo de entrar en contacto con el pulso vital de la ciudad. Tambien pude visitar algunos de sus monumentos, no demasiado abundantes. Algo que no es de extrañar, si se tiene en cuenta que Bangalore ha sido una ciudad de rapido crecimiento, siempre a la sombra de su vecina Mysore. Quizas la construccion mas destacada sea el llamado Vidhana Soudha, edificio que alberga el Parlamento del estado de Karnataka, uno de los aproximadamente treinta que componen India. Sin olvidar el atractivo Palacio de Bangalore, cuyo diseño recuerda al de algunos castillos ingleses.
No faltan en Bangalore los coloristas y atractivos templos hinduistas, donde se venera a diversas deidades. Uno de los mas antiguos esta dedicado a Nandi, astado que servia a Shiva de montura y que frecuentemente aparece como guardian de sus lugares de culto. Se ensalza alli una imagen gigante de toro, tallada a partir de un unico bloque de granito. Y a pesar de estar prohibido el acceso a quienes no profesan el hinduismo, pude darme cuenta de que en el fondo esta civilizacion no esta tan alejada de la mediterranea, como lo prueba el hecho de que para ambas la figura taurina tiene una vital importancia en sus ancestrales tradiciones culturales. Aunque es evidente que cada una idolatra a este animal, noble y fuerte donde los haya, a su manera.Las fotos que ilustran esta entrada son propiedad de Wikimedia.






4 comentarios:
Hace algunos meses vi por TV un reportaje sobre Bangalore y quedé realmente impresionada. Me hizo mucha gracia porque comentaban que muchos de los informáticos que allí trabajan, a pesar de su espléndida formación y gran profesionalidad, acuden al templo antes de ir al trabajo para pedir a los dioses que les protejan de los virus... virus informáticos, claro.
Un abrazo
M.Teresa
Conozco bien a los programadores hindues, por haber trabajado a menudo con ellos, y son el futuro sin duda. Aparte de ser absolutamente competentes sus salarios estan muy por debajo de lo que se lleva en Occidente, asi que veo hasta normal que las multinacionales de las telecomunicaciones recurran a ellos cada vez mas. Parece que entre China e India se van a repartir el pastel economico mundial desde ya, a ver si al menos nos dejan unas migajas.
Una cosa que me sorprendio a mi en Bangalore es el afan que tienen los hindues de sexo masculino en teñirse el pelo de negro azabache. Lo hacen todos en cuanto empiezan a salirles canas, parece que lo de tener el cabello color ceniza alli no se lleva demasiado.
Un abrazo.
Bangalore también son sus parques: Lal Bagh Cubbon Park pues por algo se la conoce como la ciudad jardín, aunque los ancianos del lugar comentan que cada vez hay menos zonas verdes. Bangalore también es el Palacio Tippuk (que reconozco que todavía no he visitado) y Bangalore es su vida nocturna con salas de conciertos interesantes. Eso si, a las 23:30 toca irse a casa, ya que eso dice la ley, aunque a veces se encuentran locales que se saltan la norma aunque sólo sea un ratito.
Y sobre todo Bangalore es la ciudad e la India con el mejor clima.
Estuve en Lal Bagh y pude darme cuenta de que en la ciudad hay muchas zonas verdes. Sobre la noche, no puedo decirte, tenia que levantarme pronto para ir a trabajar...:-) Y sobre el clima, aunque no puedo comparar con otros lugares de India, me parecio muy soportable. Claro, que estuve en Enero, que dicen es la mejor epoca para visitar la ciudad.
Muchas gracias por tu comentario.
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