28 de abril de 2010

El dia que conoci a un mito

El fin de semana prometia de lo lindo. Tanto que, para que me diera tiempo a llevar a cabo todos mis planes, solicite un dia libre en el trabajo con la intencion de alargarlo un poco. Habia llegado a Barcelona a muy ultima hora del dia anterior, tras un trayecto en AVE desde Madrid que se me hizo muy corto. Esa misma mañana la pase visitando la agradable ciudad de Gerona donde, tras disfrutar de sus multiples encantos, estuve compartiendo mesa, mantel y una animada charla con Noelia y Xose, ya viejos amigos aunque nos hubieramos visto tan solo una vez con anterioridad. Y ahora, a media tarde del dia de San Jorge, luchando contra la marea humana que atestaba Las Ramblas como un salmon contra la corriente, me dirigia a la busqueda de un Jorge muy especial.

No es facil describir en pocas lineas lo que Jorge Sanchez representa para los viajeros independientes en general. Muy pocos elegidos conocen todos los rincones del Planeta como el, y casi ninguno mantiene su actitud humilde y en todo punto respetuosa con el destino visitado. En la ardua tarea de encontrarlo entre la multitud que abarrotaba Las Ramblas me acompañaba Sele, viajero emprendedor y enormemente entusiasta donde los haya. Junto a el, su encantadora novia Rebeca y algunos jovenes seguidores de su blog, ya toda una referencia entre las paginas de viajes en Internet. Cuando por fin localizamos el tenderete desde el que ofrecia los libros (tambien disponibles a traves de su güeb Jorge Sanchez, viajero) en los que cuenta sus multiples experiencias viajeras, Jorge nos reconocio de inmediato.

Visitante habitual de El Rincon de Sele y ocasional de este blog, rapidamente empezo a deleitarnos con diversas experiencias vividas en los mas reconditos lugares. Durante unas dos horas tanto Sele como yo lo acribillamos a preguntas, que respondia con una sonrisa y todo tipo de detalles. Por si fuera poco, comenzo a regalarnos esos libros que vendia a todos los del grupo, con el fin de hacernos participes de esa pulsion vital que lo pone en movimiento. Y que pronto lo llevara a otros lugares a los que es casi imposible acceder, como la isla Midway. O tras la huella de exploradores españoles semidesconocidos, como hizo tiempo atras con Alvaro de Mendaña y planea con otros como Bernardo de Galvez, a quien debe su nombre la ciudad de Galveston.

Compartir este tiempo con dos viajeros y personas excepcionales como Sele y Jorge Sanchez no eran las unicas emociones del fin de semana. Un grupo de autenticos ‘pirados’ de los viajes habiamos quedado en Barcelona para esas fechas a traves del Foro Lonely Planet, con el fin de departir sobre nuestra comun pasion. Y la convocatoria resulto ser todo un exito, pues en algunos momentos llegamos a juntarnos unas 40 personas, entre los inoculados sin remedio por este virus tan poderoso y las parejas e hijos de algunos de los asistentes. Viajeros de tomo y lomo, unos con vueltas del mundo a sus espaldas. Otros que pueden presumir de haber llegado a Australia desde Barcelona sin subir a un avion. Algunos planeando dar la vuelta al Mundo en 4x4. La mayoria, con mas de 50 paises conocidos en cierta profundidad. Y todos con esa actitud positiva hacia el hecho de viajar que nos identifica y nos une.

Pasaron las horas rapidamente entre relatos viajeros de todo tipo. Unos que contaban maravillas de dias recientes pasados en Irian Jaya, otros listos para encontrarlas en Chiapas. Estos soñando con descubrir las bellezas de la costa dalmata, aquellos con la mente puesta en la foresta de Borneo. Aqui recordando los dias vividos en Tonga, alli deseando ir por octava vez a Calcuta. Siempre con el telon de fondo de una Barcelona que se nos mostro a varios con un aspecto bastante diferente al que habiamos conocido tiempo atras. Y, dada la ilusion y los pocos años de muchos de los que en un momento u otro alli estuvieron, puede el ya mitico viajero estar seguro de que, cuando decida poner fin a su simpar trayectoria, habra mas de uno dispuesto a tomar el relevo.

Las fotos 4 y 5 que acompañan a este relato han sido amablemente cedidas por Sele (pueden verse otras del fin de semana en El Rincon de Sele), excelente persona y gran amigo. Y, por supuesto, viajero de pro.

27 de abril de 2010

Leyendas en la ciudad santa

A pesar de no ser demasiado conocida fuera del ambito del Islam, la localidad tunecina de Kairouan tiene una enorme importancia entre los fieles de esta religion, probablemente la mas practicada en el Mundo. No en vano esta considerada la cuarta ciudad santa para los musulmanes, tras La Meca, Medina y Jerusalen. Y, aunque no es un destino de peregrinacion al nivel de las anteriores, suele ser un objetivo para los creyentes que habitan en el Norte de Africa, donde se considera que siete peregrinajes a Kairouan equivalen a uno a La Meca. Ciudad sagrada por excelencia para ellos y a la que muchos no tienen facil llegar.

La Gran Mezquita de Kairouan, tambien denominada Mezquita de Uqba, fue mandada construir en el siglo VII por un general omeya de ese nombre, al que se atribuye la conquista de buena parte del Magreb para las huestes islamicas. Tan bravo era este guerrero que la leyenda dice que consiguio llegar hasta la costa occidental africana, cerca de lo que hoy constituye la ciudad marroqui de Agadir, donde hubo de detenerse al encontrarse con el mar. Furioso por no poder continuar su avance, entro con su caballo en el agua y se encomendo a Alá, poniendolo por testigo de que solo el oceano le impedia conquistar mas tierras para el Islam en su nombre.

El toponimo Kairouan se origino a partir de la misma raiz de origen persa que dio lugar a las palabras ‘caravana’ o ‘caravanserai’. Y a mi entender la Gran Mezquita presenta una apariencia bastante similar a estos ultimos. Tiene un patio de forma rectangular y aspecto fortificado, donde probablemente los peregrinos descansaban y permanecian a la vez protegidos en tiempos pasados. El minarete esta datado en el siglo VIII y se asegura que es el mas antiguo de los que quedan en pie en el Planeta. La bonita cupula que cubre la entrada principal a la sala de oracion fue añadida a finales del siglo IX y, desde esa epoca, la mezquita no ha sufrido cambios significativos en su aspecto, salvo pequeños trabajos de restauracion.

Aunque sea la mas relevante, no es la Gran Mezquita la unica de importancia en Kairouan. No hay que olvidar la Mezquita de las Tres Puertas, que fue construida a mediados del siglo IX y debe su nombre a los tres arcos que componen el caracteristico acceso principal al templo. De gran interes es tambien la Mezquita del Barbero, en la actualidad una zaouia o escuela coranica, cuyas paredes estan cubiertas de vistosos azulejos y que alberga la sepultura de un discipulo de Mahoma. El cual, segun la leyenda, conservo en su poder tres pelos de la barba del profeta y de ahi la curiosa denominacion con la que es conocida.

Asegura otra leyenda que el general Uqba fundo Kairouan en ese lugar porque alli brotaba un manantial que le recordo a uno que lo hacia en La Meca. Debido a ello la ciudad resultante se convirtio en sagrada. Sea como fuere, cualquiera que visite Tunez deberia pasar al menos unas horas alli, aunque para los no creyentes resulte imposible entrar en la sala de oracion de la Gran Mezquita. Habra el visitante de conformarse pues con acceder al interior del patio, donde numerosos arcos de herradura se entremezclan soportados por centenares de columnas, la mayoria de ellas llevadas alli desde las ruinas de la ciudad de Cartago. Aunque no es recomendable pecar de curiosos y tratar de contarlas. Pues segun la leyenda, otra mas en este lugar donde la ficcion se mezcla con la realidad a cada paso, quien lo intente permanecera ciego para siempre. Yo, por si acaso, me abstuve muy mucho de hacerlo.

20 de abril de 2010

La camarera y los gorilas

En un postrero intento de hacer mas llevadera la espera del vuelo que debia llevarnos a Cairns decidimos beber algo en uno de los pocos bares que encontramos en el aeropuerto. Habiamos llegado a Brisbane horas atras y, como disponiamos de tiempo suficiente, nos fuimos a dar una vuelta por la ciudad. Con el fin de acelerar el proceso abordamos un taxi para ir directamente al centro de la misma y, nada mas notar mi acento extranjero, el conductor comenzo a hacer preguntas. ‘¿De donde vienen ustedes?’, inquirio mientras colocaba el cinturon de seguridad a Daniel. ‘Del Sur de Europa’, respondi, tras indicarle que yo mismo podia asegurar a mi hijo en el coche. ‘Prefiero hacerlo yo’, replico, como si los europeos del sur no estuvieramos habituados a ese tipo de artilugios.

Tras finalizar el procedimiento y sentarse al volante, me miro a traves del retrovisor. ‘Les informo que estan ustedes siendo grabados mediante la camara de seguridad incorporada en el coche’, comento. ‘Este tio es gilipollas’, no pude menos que pensar. Tras un corto recorrido, que transcurrio entre preguntas estupidas y miradas inquisidoras lanzadas hacia el espejo, nos dejo por fin en lo que aparentaba ser el centro de Brisbane: una especie de calle peatonal con numerosos centros comerciales estrategicamente situados a ambos lados. Puesto que ni el ir de tiendas ni las aglomeraciones son decididamente lo nuestro, nos aplicamos a la ardua tarea de buscar algun edificio de interes en los alrededores.

No demasiado lejos de alli dimos por fin con algo parecido al objetivo perseguido. El denominado Brisbane City Hall, antigua sede del Ayuntamiento de la villa y que en la actualidad alberga el Museo de Brisbane. Destaca su torre, construida a la manera de los campanarios venecianos y que solia ser el punto mas alto de la ciudad hasta que aparecieron diversos rascacielos en las inmediaciones. Tras echarle un vistazo, continuamos la busqueda, aunque sin demasiada suerte; tan solo algun que otro edificio con pretensiones de fachada victoriana y una iglesia de aspecto kitsch intentando abrirse camino entre los colosos que la ahogaban. Tocaba volver al aeropuerto, no fueramos a perder el vuelo y tuvieramos que hacer noche alli.

La unica camarera del bar elegido no se inmuto un apice ni cambio su rictus de aburrimiento mientras nos servia el agua y la cerveza solicitadas. Eramos los unicos clientes pero, al no haber mesas en el bar, nos movimos un par de metros mas alla, a unos asientos del propio aeropuerto. Habia sido un dia muy largo y Daniel, decididamente cansado, choco mientras jugaba con un anuncio del local, que cayo al suelo con estrepito. Lo devolvimos inmediatamente a su posicion original. No habian pasado ni dos minutos cuando aparecieron dos policias, con cara de pocos amigos y haciendo evidente ostentacion de las armas que portaban al cinto.

‘Esta usted tomando cerveza en un sitio prohibido’, gruño uno de ellos. ‘Pero si estoy al lado del bar’, proteste. ‘En esa zona no se pueden consumir bebidas alcoholicas’, replico. Tenia la barra al lado, y en el suelo no estaban las habituales rayas pintadas que indican la zona donde se permite el alcohol en los locales australianos. ‘No lo sabia’, conteste. ‘Termine su bebida de inmediato y mantenga el control sobre sus hijos’, ordeno antes de irse por donde habia venido. ‘Ha sido ella, ella los ha telefoneado’, me comento Diana refiriendose a la impasible camarera, que ni siquiera habia dirigido la mirada mientras los gorilas nos abroncaban. Pocas horas despues, aproximadamente cuando pasa una furgoneta recogiendo a los aborigenes que yacen borrachos en los parques, aterrizabamos en Cairns.

14 de abril de 2010

Fortalezas del Caribe

A lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII fueron surgiendo numerosas fortalezas por las islas y costas del Mar Caribe, construidas por los nuevos dueños europeos de estos territorios para proteger sus flamantes posesiones de posibles invasores, curiosamente tambien europeos. Algunos de estos fuertes han resisitido medianamente bien el paso del tiempo, llegando hasta nuestros dias en un buen estado de conservacion. Es el caso del Fuerte de San Felipe del Morro, que ocupa una punta que se adentra en el mar a un extremo de San Juan de Puerto Rico. Erigido por los españoles con el fin de defender la ciudad de ataques llegados por via maritima, detuvo a asaltantes legendarios como Sir Francis Drake, tan solo un pirata para los hispanos, todo un caballero para los britanicos.

Suficiente para proteger la bahia de San Juan, resisitiendo los intentos de saqueo procedentes del mar, el Fuerte de San Felipe del Morro se mostraba ineficiente ante los ataques venidos por tierra. Asi, tras un intento de invasion por parte de los holandeses, se decidio la construccion de una nueva fortaleza, el Castillo de San Cristobal. Al finalizar la obra, toda la ciudad quedo protegida de una manera casi hermetica, siendo relativamente sencillo para sus habitantes rechazar cualquier tipo de agresion. Ya a finales del siglo XIX, cuando las circunstancias en la zona habian cambiado, se decidio demoler parte de su estructura, con el fin de que San Juan pudiera expandirse. Incluso asi, su tamaño sorprende aun hoy.

No solo los españoles precisaban de fortalezas para defender sus posesiones en aquellos tiempos de luchas constantes. En uno de los puntos mas elevados de la isla de Antigua, denominado Shirley Heights, los ingleses construyeron en el siglo XVIII una serie de fortificaciones para repeler posibles ataques. Su principal funcion era la de proteger los astilleros situados en la parte inferior de la colina, donde se efectuaba el mantenimiento de la flota desplegada por la zona. Tomo esta atarazana mas adelante el nombre de su mas famoso inquilino, el almirante Nelson. Y tanto se esmeraron en la proteccion de este estrategico lugar que jamas fue tomado por el enemigo.

En un emplazamiento mas impresionante aun, la cima de una colina con amplia visibilidad sobre las aguas que rodean la isla de Saint Kitts, los propios ingleses construyeron la fortaleza de Brimstone Hill para defenderse de posibles ataques. El peligro venia en este caso por parte de los franceses, muy interesados en las plantaciones existentes en esta pequeña isla. Aunque se consideraba invulnerable, el fuerte paso a ser posesion francesa a finales del siglo XVIII, tras un asedio de un mes. Pero volvio a manos britanicas tan solo un año mas tarde, a resultas de la firma de un tratado, y en ellas continuo, cayendo poco a poco en desuso, hasta la independencia del pais ya a finales del siglo XX.

A diferencia de los ingleses, los españoles no levantaban sus fortalezas sobre colinas aisladas sino en las ciudades, junto a la orilla del mar. Un ejemplo de ello es el Castillo de San Felipe de Barajas, cuya finalidad era resguardar la localidad hoy colombiana de Cartagena de Indias y su bahia. Su poderio era tal que resistio un asedio de tropas britanicas cuyos efectivos multiplicaban por diez el numero de resistentes, en la llamada Guerra de la oreja de Jenkins. Debe esta su curioso apelativo a que un capitan español corto una oreja al capitan ingles de ese nombre, quien se presento apendice auditivo en mano ante el Parlamento Britanico para reportar los hechos. El resultado fue una contienda que duro casi diez años. Y es que cualquier excusa era buena para batallar en aquellos tiempos cuando piratas, bucaneros y filibusteros surcaban las tranquilas aguas del Caribe.

12 de abril de 2010

Islam al modo malayo

No es facil encontrar un lugar en la Tierra que haya sido tan disputado a lo largo de los siglos como el pequeño territorio que comprende el actual estado malayo de Malaca. Fundado como sultanato por el principe Parameswara en el siglo XIV, fue pronto extendiendose por la peninsula malaya y por la vecina isla de Sumatra. A pesar de su origen hindu, Parameswara acabo convirtiendose al Islam arrastrando con el a todos sus subditos, ya por entonces especializados en la floreciente actividad del comercio de especias. Tal fue su exito en esta tarea que muy pronto atrajeron las miradas de imperios vecinos, tales como el chino o el siames, listos tanto para comerciar con ellos como para invadirlos al menor descuido.

Pero fueron los portugueses los que finalmente se llevaron el gato al agua, cuando a principios del siglo XVI una expedicion venida desde Goa se establecio en lo que actualmente constituye la ciudad de Malaca. Alli levantaron una poderosa fortaleza, a la que dieron el nombre de A Famosa, de la que practicamente solo se conserva la conocida Porta de Santiago. Durante los mas de cien años que alli se mantuvieron, tuvieron tiempo tambien de construir diversas iglesias, como la de San Pablo, de la que solo quedan algunas ruinas en la actualidad. En este templo predico durante unos meses el jesuita San Francisco Javier y aqui estuvo enterrado su cuerpo algun tiempo.

Pude darme cuenta al visitar Malaca que la influencia portuguesa todavia perdura, a pesar de los varios siglos transcurridos desde su paso por alli. De hecho existe aun un grupo etnico denominado Kristang, cuyos componentes son descendientes de aquellos marineros lusitanos, que se mezclaron con la poblacion nativa local. Los Kristang profesan la fe cristiana y hablan un peculiar lenguaje que contiene numerosos vocablos de origen inequivocamente portugues, algunos de los cuales han ido siendo transferidos al idioma malayo con el paso del tiempo. Suelen reunirse en un espacio conocido como ‘asentamiento portugues’, donde organizan celebraciones al mas puro estilo lusitano.

No fueron los portugueses los unicos occidentales que se sintieron atraidos por el estrategico emplazamiento y la tradicion comercial de Malaca. A mediados del siglo XVII fueron reemplazados por los holandeses que, aliados con un sultan de la zona, despojaron a los lusos del poder, pasandolo a ostentar ellos mismos durante unos 150 años. Quedan en la ciudad restos de su paso por ella, fundamentalmente un edificio con aspecto del Norte de Europa al que se conoce como Stadthuys, que servia de residencia y lugar de trabajo al Gobernador. No lejos de el se encuentra la llamada Iglesia de Cristo, de similar tono rojizo y en la que aun se celebran ritos luteranos.

Paso Malaca a manos britanicas a principios del siglo XIX, a cambio de ciertos territorios indonesios que resultaban de mayor interes para sus entonces propietarios neerlandeses, y asi se mantuvo hasta la independencia de Malasia a mediados del siglo XX. Tal diversidad de civilizaciones en un espacio tan pequeño han hecho que Malaca sea hoy una ciudad muy cosmopolita, donde coexisten un buen numero de religiones y culturas, que frecuentemente interactuan y se mezclan entre ellas. Pues aunque conviene no olvidar la fuerte tradicion musulmana que tiene este pais, el Islam se vive aqui de una forma relajada y tolerante, sin el menor atisbo de fundamentalismo y siempre respetando a otras creencias. Algo de lo que otros, no solo musulmanes, deberian tomar buena nota.

7 de abril de 2010

Genuino sabor lusitano

El viajero que se aproxima a la colina que los romanos denominaron Mons Sanctus suele tener la sensacion de que la poblacion que se despliega ante sus ojos ha ganado espacio trepando poco a poco por la ladera, hasta alcanzar la cima y coronarla con un castillo de aspecto inaccesible. Pero, en realidad, el proceso ocurrido ha sido exactamente el contrario: el germen primigenio de la localidad se situaba en el castillo y sus alrededores, para ir descendiendo ladera abajo con el paso del tiempo hasta llegar a lo que en la actualidad son dos nucleos bien diferenciados, estando el mas moderno situado casi en la llanura.

Aunque la localidad lusa de Monsanto, situada a escasos 20 kilometros de la frontera española, es poco mas que una aldea de menos de 2000 habitantes, puede presumir de una larga historia. No en vano la abrupta colina en la que esta situada ha estado poblada ininterrumpidamente desde el Paleolitico, y ha sido objeto de arduas disputas por parte de diferentes civilizaciones que alli dejaron su huella. Se dice que las tropas romanas la asediaron durante siete años, alla por el siglo II a.C., ante la feroz resistencia ofrecida por sus primitivos pobladores. Al borde mismo de la rendicion idearon estos una curiosa estratagema que acabo por desmoralizar al ejercito invasor, llevando a sus dirigentes a levantar el cerco.

Parece ser que cuando los sitiados estaban a punto de quedarse sin provisiones, decidieron alimentar su ultima vaca con todo el grano del que disponian, lanzandola a continuacion desde las murallas de la villa. Pensaron entonces los romanos que los resistentes disponian de viveres suficientes para aguantar mucho tiempo mas, por lo que abandonaron el asedio poco tiempo despues. Para conmemorar este hecho, cada 3 de Mayo celebra Monsanto la llamada Fiesta de las Cruces, en la que las mujeres de la localidad suben al punto mas alto de la misma portando vasijas con flores, que lanzan desde los muros del castillo. Se mezclan en ella tradiciones cristianas, como lo es la conmemoracion de la Cruz de Mayo, con otras paganas, que toman forma en unas curiosas muñecas de trapo, sin ojos ni boca, llamadas ‘marafonas’, ancestral simbolo de fertilidad.

La impresion que espera al viajero que pasea por las calles de Monsanto es la de estar integrado en una poblacion literalmente esculpida en la roca granitica tan habitual en esta zona. Este material es usado por doquier, tanto en el pavimento de las calles como en las paredes de las viviendas. Aquí y alla se ven tapias hechas con bloques de piedra labrada, zahurdas semejando pequeños cobertizos de granito, numerosos ‘cruzeiros’ con el inequivoco tono grisaceo de esta piedra, escaleras labradas en la misma roca. Incluso una gruta excavada en un bloque granitico del tamaño de una casa, que antaño servia de vivienda. Y, para rizar el rizo, la ‘casa de una sola teja’, asi denominada porque su tejado esta formado por un unico bloque del mismo material.

Desde casi cualquier punto de Monsanto puede verse la llamada Torre de Lucano o del Reloj, campanario del siglo XIV en cuya cuspide se situa una representacion en plata del gallo de Barcelos, simbolo de Portugal, que canto despues de estar asado para evitar la ejecucion de un inocente. Conmemora esta imagen la declaracion de la villa como ‘a aldeia mais portuguesa de Portugal’ en el siglo pasado, cuando diversos expertos la consideraron el lugar que mantiene su cultura en un estado mas puro en todo el pais. No me cabe ninguna duda de que si algun dia el cemento intenta sustituir al granito en Monsanto, ese gallo de plata que culmina orgulloso su campanario cantara alto y claro para impedirlo.
Related Posts with Thumbnails