15 de diciembre de 2011

El templo de las mil caras

Jayavarman VII, cuyo nombre significa literalmente el guerrero victorioso, fue el monarca bajo cuyo mandato, iniciado a finales del siglo XII, el imperio khmer alcanzo su plenitud. Budista convencido al contrario que la mayoria de sus antecesores, predominantemente hinduistas, dedico los casi treinta años que duro su reinado a defender su territorio de los ataques procedentes del vecino reino champa, asi como a extender sus fronteras en la medida de lo posible. Durante los periodos de paz desarrollo ademas una notable actividad constructora que, aparte de viviendas y hospitales para sus subditos, le llevo a crear tres templos que han sobrevivido hasta nuestros dias: Ta Prohm en honor a su madre, Preah Khan dedicado a su padre, y Bayon que reservo para si mismo. A este ultimo lo situo en el mismo centro de Angkor Thom, la capital de su imperio.

A cualquiera que haya visitado Angkor no creo que le quepan dudas de que el Bayon es el templo mas enigmatico de todo el complejo. Parece que su denominacion proviene del sanscrito yantra, termino que se utiliza entre otras acepciones para representar un diagrama que se cree fuente de energia cosmica. Si esta teoria es correcta seguramente el templo tuviera otro nombre cuando fue edificado, y alguno de los sucesores de Jayavarman VII que retornaron al hinduismo le asignara el actual. Tampoco el diseño que ahora presenta corresponde exactamente al que tuvo en sus inicios, pues se sabe que sufrio alguna reforma con posterioridad. A pesar de ello mantiene su apariencia de montaña con numerosos picos, una referencia indudable al mitico monte Meru, lugar sagrado tanto para budistas como para hinduistas.

Al igual que ocurre en otros templos de Angkor, el recinto del Bayon esta compuesto por dos galerias que cobijan la zona central del santuario. En la galeria exterior se conservan magnificos bajorrelieves, que enseñan al visitante escenas tanto historicas como de la vida cotidiana en aquella epoca. No menos atractivos resultan los que pueden verse en la galeria interior, dedicados mayoritariamente a mostrar escenas mitologicas, relacionadas fundamentalmente con el hinduismo. La parte central corresponderia a la vision mitica del monte Meru, cuyos picos estarian representados por lo que en sus origenes eran 49 torres, de las que en la actualidad se conservan 37. Destaca entre ellas una circular, situada justo en el centro y que se eleva mas de cuarenta metros sobre el suelo.

Pero lo que realmente llama la atencion en el Bayon son esas extrañas representaciones de rostros, serenos y ligeramente sonrientes, que se reparten por las torres en numero de dos, tres o cuatro en cada una de ellas. Su significado sigue siendo desconocido hoy dia, aunque existen dos teorias con mucho arraigo entre los expertos. Una de ellas indica que mostrarian la imagen de Jayavarman VII, lo cual no resulta extraño si se tiene en cuenta el enorme parecido que guardan con una escultura que se supone perteneciente al rey khmer. La otra apostaria por que representan el bodhisattva, es decir el ideal de vida budista al que todo seguidor de esta religion aspira. Ambas explicaciones serian compatibles con la idea de que Jayavarman VII hubiera enseñado a sus subditos el camino a seguir para alcanzar una vida plena a traves de su propia imagen.

No pude evitar un cierto pudor al adentrarme en el interior del Bayon, ante la sensacion de sentirme observado una y otra vez. Mas aun teniendo en cuenta que la ligera sonrisa placentera que exhiben las imagenes denota en cierto modo un tono ironico, como si Jayavarman VII hubiera sido consciente de su inmenso poder y lo hiciera notar a todo aquel que penetrara en su recinto sagrado. Me sorprendio tambien percatarme de que aunque los 216 rostros que se conservan parecen iguales al principio, en realidad muestran semblantes ligeramente diferentes unos de otros, como si cada uno de ellos hubiera sido tallado por distintas manos. Probablemente el monarca tan solo intentaba revelar a sus subditos las numerosas expresiones beatificas que pueden llegar a asomar en la cara de un budista camino a la santidad.

3 comentarios:

MTTJ dijo...

Hace justo una semana que llegamos de Camboya. Estuvimos tres semanas y dejamos para el final los Templos de Angkor. Bayón fue uno de los que más me gustó, tanto por el misterio que desprenden sus famosos rostros como por los magníficos bajorrelieves.

Un abrazo

fmanega dijo...

Espero que lo hayais pasado de miedo y disfrutado de esa autentica maravilla que es Angkor, Maria Teresa.

Para mi hay cuatro templos fundamentales en Angkor: Bayon, Angkor Wat, Banteay Srei y Ta Prohm. Cada uno en su estilo, no podria destacar ninguno de ellos. Probablemente el que recuerde con mas cariño es Angkor Wat pues cuando lo pise cumpli uno de mis mayores sueños infantiles, pero el resto no le desmerecen para nada.

Un fuerte abrazo.

Cool dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con tu descripción del templo.
Para mi es uno de los templos más fascinantes de Angkor, sin desmerecer por supuesto Angkor Wat, Bayon tiene algo que me hace recordarlo de forma más especial.
Saludos,

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