24 de enero de 2012

La isla de los esclavos

Se conoce como isla de Gorée a un diminuto trozo de terreno, de tamaño inferior a un kilometro cuadradado, localizado algo a las afueras de la bocana del puerto de Dakar, la capital de Senegal. Descubierta por marinos portugueses en la primera mitad del siglo XV, fue fuertemente disputada entre estos, ingleses y holandeses, que fueron quienes le asignaron su actual denominacion en recuerdo a una isla de los Paises Bajos denominada Goeree-Overflakkee. Finalmente cayo en manos francesas a finales del siglo XVII y asi se mantuvo hasta que Senegal logro su independencia, hecho que ocurrio en 1960. Las razones por las que este islote minusculo y alejado, pelado y sin agua, desperto inicialmente los instintos de posesion de tan poderosos reinos se me escapan, pero con el paso del tiempo su funcion paso a trascender lo puramente estrategico.

Aproximadamente un siglo despues de ese primer asentamiento europeo en la isla de Gorée, algunas de esas naciones comenzaron a capturar a los seres humanos que poblaban las llanuras africanas. La finalidad oculta tras tan aberrante ejercicio era venderlos como esclavos con destino a un continente lejano. Surgio entonces la necesidad de encontrar lugares cercanos a la costa donde almacenar como animales a aquellas personas, hasta que eran subastadas y vendidas a tratantes que se lucraban con tan siniestro trafico. El exito de aquella practica infame fue tan grande que se calcula en mas de veinte millones el numero de personas despojadas de sus raices, y obligadas a viajar hacinadas hacia una tierra desconocida en barcos fletados especialmente para ello. Y las penalidades durante el trayecto eran tales que tan solo una pequeña parte lograba llegar con vida a su destino final.

Aquellos depositos de personas proliferaron a lo largo de la costa de Africa Occidental, especialmente en el territorio actual de Benin, Ghana y Senegal, y uno de ellos fue situado en la isla de Gorée. Alli se construyo la conocida como Casa de Esclavos, donde los capturados eran separados de sus familias y encarcelados en distintas salas dependiendo de su edad y su sexo. En este lugar, actualmente convertido en un museo donde se muestran los horrores sin fin padecidos por aquellos desgraciados, aun se conserva la escalinata donde se procedia al infame espectaculo de exhibir a seres humanos encadenados, con el fin de que los negreros pudieran discutir su precio en una subasta macabra. Una vez hecho el trato tan solo tocaba esperar a un lento suplicio que para la mayoria terminaba en el fondo del oceano.

Afirman diversos expertos que la version de la Casa de Esclavos que ha llegado hasta nuestros dias fue construida a finales del siglo XVIII, una vez que el trafico de seres humanos ya era insignificante. Argumentan que una isla tan pequeña no podia tener mucha importancia en aquella practica aberrante. Sostienen que los barcos dedicados exclusivamente al trafico de seres humanos no existieron, sino que estos eran embarcados junto a otras mercancias en cargueros. Aseguran que en realidad se ha intentado dotar a la isla de Gorée de un pasado que no es el suyo, segun ellos como estrategia para atraer a los visitantes. Da igual. Lo que nadie puede negar es el simbolismo que presenta este lugar, hasta donde llegan cada año numerosos visitantes. Muchos de ellos intentando obtener respuesta a multiples preguntas relacionadas con sus origenes.

Tras media hora en un ferry abarrotado desembarcamos en la isla de Gorée procedentes del puerto de Dakar. Hasta el momento en que pise la superficie del islote no era consciente de lo que aquel lugar significaba, pero una vez alli un extraño sentimiento de empatia se apodero de mi y me hizo vivir dolorosas sensaciones que me embargaron por completo. Siempre he pensado que no se deben juzgar hechos acaecidos hace cientos de años, por muy tragicos que estos fueran, con nuestra mentalidad de seres del siglo XXI. Pero la simple imaginacion del miedo que debia invadir a aquellos seres desgraciados, arrancados para siempre de sus familias, me pone la piel de gallina y hace que todavia hoy asomen lagrimas a mis ojos. Ningun lugar como Gorée representa mejor a aquellos campos de concentracion primigenios, donde se vivio el mayor genocidio jamas cometido.

4 comentarios:

Dos de viaje dijo...

Suelo leer tus relatos y me encantan. Es impresionante la de experiencias y vivencias que has podido adquirir (tú y tu familia) visitando lugares tan diferentes y a los que no todo el mundo suele ir. Muy interesante.

fmanega dijo...

Aunque mi experiencia con los viajes pueda parecer vasta, en realidad me quedan muchos lugares por descubrir.

Tengo asumido que no podre ver todo lo que deseo, pero al menos trato de luchar por ello. Si no lo logro, al menos me consolara el haberlo intentado.

Te agradezco mucho tus palabras.

MTTJ dijo...

Me impactó la visita a la isla de Gorée. Se hace difícil imaginar como un lugar tan bello fue el escenario de tanto dolor.
Buen relato!

fmanega dijo...

A mi tambien me impacto mucho, Maria Teresa. Siempre habia pensado no visitar ningun campo de concentracion y alli, casi sin darme cuenta, me encontre en uno de los peores.

Muchas gracias por tu comentario y un abrazo.

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